Un nudo de alondra mal colocado puede llevar a una eslinga a perder más de la mitad de su resistenciaCuando al desplazarnos en altura colocamos eslingas como puntos de anclaje, su resistencia a la rotura depende de la correcta colocación de las mismas. Una eslinga mal colocada puede dividir su resistencia hasta por tres, esto se debe a que aparecen efectos de polea.
Recordemos que es una polea. En una polea simple para mantener la carga debemos hacer una fuerza igual al peso suspendido lo que implica que el anclaje superior al menos debe resistir el doble de este peso.
En el caso del montar una doble polea las fuerzas al anclaje se cuadruplican.
Cuando colocamos una eslinga por medio de un nudo de alondra (corbata), si el nudo no esta tenso se puede desplazar la presa provocando como mínimo un efecto polea simple lo que haría que la resistencia disminuyera a la mitad; en el caso más desfavorable se puede producir un doble efecto polea lo que haría disminuir la resistencia aún más. En la imagen siguiente observamos la carga máxima aplicable, para un mismo tipo de eslinga, en función del su anclado a la estructura.

Si se da la circunstancia de una caída de alto factor y la eslinga esta colocada de tal forma que se produzca un doble efecto polea, podría llegar a romperse ya que la fuerza de choque se acercaría peligrosamente al límite de rotura de la eslinga.
La conclusión es que no debemos hacer nudos de alondra cuando utilicemos eslingas como puntos de anclaje para detención de caídas.