En distintos sectores y empresas nos hemos encontrado que se utilizan anticaídas retráctiles de modo incorrecto al no tener en cuenta dos importantes características de estos equipos, exponiéndose a unas consecuencias graves en caso de accidente.
Un anticaídas retráctil es un mecanismo de bloqueo automático consistente en una cinta o cable enrollados, que se despliega con el desplazamiento del usuario y en caso de caída se bloquea mediante un mecanismo similar al de los cinturones de seguridad de los coches y normalmente lleva incorporado un sistema de absorción de energía.

Una característica importante en estos equipos es el rango de apertura, que normalmente no excede de los cuarenta grados, veinte grados con respecto al eje vertical desde el punto de anclaje.
Otra característica significativa es relativa a la máxima longitud de despliegue del retráctil. Este aviso suele ser enunciado como:
"Después del máximo recorrido del operario debe quedar 1 m. de cable enrollado en el equipo."
Una de las aplicaciones erróneas encontradas es el uso del retráctil para salir a las crucetas en torres de alta tensión; en ocasiones se instala un dispositivo retráctil en la entrada y el usuario se desplaza horizontalmente hasta el extremo. En caso de caída la cinta o cable del dispositivo no se bloquea sino que se desplegará hasta entrar en el ángulo de funcionamiento.
En el peor de los casos, el retráctil se desplegará totalmente, el sistema de frenos de discos no bloqueará de forma progresiva hasta un valor de parada inferior a 6 kN, recibiendo el sistema una notable fuerza de choque; unos niveles de fuerza de choque en el sistema, desde el usuario hasta el propio equipo y su anclaje, para los que no están preparados.
Imagen: Tractel Blocfor, equipos anticaídas de retención automática, instrucciones de uso