Etiquetado con
Nudos,
Legislacion y Normativa el
May 26, 2009
En una lectura detallada de la norma EN 1498, nos encontramos la imagen de una ejecución incorrecta del nudo Bulin.
En el apartado 5.3.2.1 relativo al ensayo dinámico para lazos de salvamento de las clase A y B nos encontramos con la siguiente imagen de un nudo Bulin, utilizado para amarrar el maniquí de carga.
Tal y como muestra la figura, este nudo esta ejecutado de manera incorrecta ya que el chicote se remata de izquierda a derecha. Al ejecutarlo de esta forma, el nudo se puede deshacer si no está bien azogado debido a que el chicote desliza ante una determinada tracción longitudinal, sobre todo si la entrada en carga no es instantánea.
En la imagen anterior encontramos la forma correcta de rematar el nudo, que es de derecha a izquierda. De esta forma la tracción se transmite en primer lugar a la coca con lo que se estrangulan tanto el chicote como el firme, impidiendo cualquier tipo de deslizamiento
Etiquetado con
Nudos,
Legislacion y Normativa el
Abr 11, 2009
Con cierta frecuencia escuchamos decir a Técnicos de Prevención que los nudos están prohibidos en los sistemas de seguridad contra caídas de altura, según marca la normativa. Esta afirmación no solo no es cierta sino que los nudos son elementos críticos e imprescindibles en determinados ámbitos de cota distinta de cero.
Con respecto a las normas UNE EN relativas a los Equipos de Protección Individual contra caídas de altura, se especifica que los terminales de los elementos de amarre (EN 354) y sistemas anticaídas (EN 363) deben ser manufacturados, y ponen como ejemplo un conector, una gaza injerida o una gaza cosida. En ninguna norma prohíben expresamente hacer nudos.
En lo relativo a la legislación vigente, que nosotros conozcamos, no existe alusión alguna a si se deben o no utilizar nudos en los sistemas de protección contra caídas de altura.
Esto es, no hemos encontrado la famosa prohibición ni tan siquiera una alusión a la utilización de los nudos. Es cierto que normalmente en lugares de trabajo convencionales, y con los sistemas anticaída habituales, no es necesario el uso de nudos ya que dichos sistemas los llevan incorporados y manufacturados.
Sin embargo, existen numerosas situaciones en las que el trabajo se desarrolla en ubicaciones no convencionales, en las que no es posible instalar los sistemas habituales por lo que debemos recurrir al uso de nudos. Situaciones como trabajos de poda en altura, maniobras de evacuación y rescate, trabajos sobre estructuras, montajes de outdoor,…hacen de los nudos una herramienta básica de seguridad en altura.
Por lo tanto, los nudos no están prohibidos en el mundo laboral y son una herramienta fundamental en ciertos entornos de trabajo.
Un nudo de alondra mal colocado puede llevar a una eslinga a perder más de la mitad de su resistenciaCuando al desplazarnos en altura colocamos eslingas como puntos de anclaje, su resistencia a la rotura depende de la correcta colocación de las mismas. Una eslinga mal colocada puede dividir su resistencia hasta por tres, esto se debe a que aparecen efectos de polea.
Recordemos que es una polea. En una polea simple para mantener la carga debemos hacer una fuerza igual al peso suspendido lo que implica que el anclaje superior al menos debe resistir el doble de este peso.
En el caso del montar una doble polea las fuerzas al anclaje se cuadruplican.
Cuando colocamos una eslinga por medio de un nudo de alondra (corbata), si el nudo no esta tenso se puede desplazar la presa provocando como mínimo un efecto polea simple lo que haría que la resistencia disminuyera a la mitad; en el caso más desfavorable se puede producir un doble efecto polea lo que haría disminuir la resistencia aún más. En la imagen siguiente observamos la carga máxima aplicable, para un mismo tipo de eslinga, en función del su anclado a la estructura.

Si se da la circunstancia de una caída de alto factor y la eslinga esta colocada de tal forma que se produzca un doble efecto polea, podría llegar a romperse ya que la fuerza de choque se acercaría peligrosamente al límite de rotura de la eslinga.
La conclusión es que no debemos hacer nudos de alondra cuando utilicemos eslingas como puntos de anclaje para detención de caídas.