El Sulfuro de Hidrógeno es un gas extremadamente tóxico y el que con más frecuencia provoca muertes en cadena en espacios confinados.
El Sulfuro de Hidrógeno se encuentra de forma natural en el petróleo y el gas natural y se produce también por descomposición bacteriana de materias orgánicas.
Es un gas más pesado que el aire y el agua, por lo que tiende a acumularse en zonas bajas. En concentraciones bajas es inflamable (4,5% límite inferior de inflamabilidad) y es detectable por su olor a huevos podridos.
En concentraciones comprendidas entre 20 y 50ppm, si nos sobreexponemos sentiremos un malestar general con aturdimiento. A partir de 50ppm, se sobresatura el olfato y no se percibe el olor, acrecentando el riesgo a su exposición.
El ion sulfuro tiene mucha avidez por la hemoglobina; se combina con la misma igual que el oxigeno pudiendo llegar a provocar la asfixia del organismo.
A partir de 500ppm, exposiciones breves causan la perdida de conocimiento y si no se evacua con extrema rapidez, la muerte. Es en estas circunstancias donde se suele dar el accidente en cadena, un primer accidentado cae inconsciente y al intentar su evacuación, los compañeros sin el equipo de protección necesario caen inconscientes también.
Son muchos los espacios confinados en los que puede haber presencia de Sulfuro de Hidrógeno pero los más comunes son:
- Por aguas estancadas:
- Fosas sépticas
- Pozos y alcantarillas
- Depósitos de materia orgánica:
- Bodegas de barcos
- Silos
- Fabricas de papel
- Petróleo
- Refinerías
- Depósitos de petróleo y gas natural
En estas instalaciones siempre debemos hacer una medición de gases antes de entrar a trabajar.
