En empresas que trabajan en estructuras metálicas se utiliza la técnica de progresión mediante la instalación de seguros intermedios pudiendo utilizar técnicas mucho más seguras.
La técnica de progresión mediante la instalación de seguros intermedios consiste en que el trabajador que primero avanza sobre la estructura instala puntos de anclaje por los que hace pasar la cuerda. Su compañero situado por debajo de él facilita la cuerda necesaria para la progresión así como, con ayuda del equipo apropiado, detendrá la eventual caída.
Esta técnica de progresión implica que en el caso de una caída el operario que progresa pueda sufrir daños más o menos graves al existir la posibilidad de golpearse con la estructura, especialmente cierto si la estructura es troncocónica o piramidal. Esta técnica solo debería utilizarse si no existe la posibilidad del uso de técnicas alternativas.
Estas técnicas alternativas recomendadas, por su mayor seguridad, son las de instalación de línea de vida mediante pértiga o la de progresión con cabo doble.
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Imagen Petzl
Un nudo de alondra mal colocado puede llevar a una eslinga a perder más de la mitad de su resistenciaCuando al desplazarnos en altura colocamos eslingas como puntos de anclaje, su resistencia a la rotura depende de la correcta colocación de las mismas. Una eslinga mal colocada puede dividir su resistencia hasta por tres, esto se debe a que aparecen efectos de polea.
Recordemos que es una polea. En una polea simple para mantener la carga debemos hacer una fuerza igual al peso suspendido lo que implica que el anclaje superior al menos debe resistir el doble de este peso.
En el caso del montar una doble polea las fuerzas al anclaje se cuadruplican.
Cuando colocamos una eslinga por medio de un nudo de alondra (corbata), si el nudo no esta tenso se puede desplazar la presa provocando como mínimo un efecto polea simple lo que haría que la resistencia disminuyera a la mitad; en el caso más desfavorable se puede producir un doble efecto polea lo que haría disminuir la resistencia aún más. En la imagen siguiente observamos la carga máxima aplicable, para un mismo tipo de eslinga, en función del su anclado a la estructura.

Si se da la circunstancia de una caída de alto factor y la eslinga esta colocada de tal forma que se produzca un doble efecto polea, podría llegar a romperse ya que la fuerza de choque se acercaría peligrosamente al límite de rotura de la eslinga.
La conclusión es que no debemos hacer nudos de alondra cuando utilicemos eslingas como puntos de anclaje para detención de caídas.
En la mayoría de los casos un EPI no protege de impactar con el suelo en una caída desde 2m de altura.
En muchas ocasiones se observa que trabajadores que están realizando su labor en alturas comprendidas entre dos y cuatro metros utilizan equipos de protección contra caídas de altura inadecuados ya que en el caso de caída impactarían contra el suelo.
Esto es porque la mayoría de los EPI contra caídas de altura necesitan para ser efectivos una distancia de seguridad consistente, según las UNE /EN, en la distancia de parada del equipo, la deformación del arnés,... y una longitud adicional de 1m, que, salvo en el caso de los dispositivos retráctiles y sistemas de restricción de caídas, normalmente supera los dos metros.
Ejemplos de distancia de seguridad:
- Dispositivos anticaídas deslizantes tanto sobre líneas de anclaje rígidas como flexibles, distancia mínima de seguridad comprendida entre 2,5 y 3,5m
- Sistemas anticaída con absorbedor (cabos de anclaje) entre 3 y 6m dependiendo de la longitud del elemento de amarre.